Una fiesta en el campo - 2:14 PM, 16/11/2009 |
Hoy es dia de fiesta en el campo, he salido con David y unos amigos a dar una vuelta por los embarrados caminos y descubrimos con jolgorio que es dia de fiesta. Los arboles bajo la patina otoñal, preparan a lo largo del camino una maravillosa lluvia de caleidoscopicas hojas. del amarillo al verde, todas caen al pasar como una lluvia de saludo al entrar en la fiesta, ¡ que divertido !. Un timido sol calienta la mañana y nos saluda en reflejos deslumbrantes en cada charco, en cada rio, podemos sentir como la temperatura va subiendo segun avanzamos. El campo esta de fiesta, y todo ser vivo que se precie aprovecha para darse el festín, uno de los últimos de este templado otoño. Los pardillos y todo pajarito que no emigra, se instalan en los restos de las vides y picotean las pasadas uvas, con este calor y el tiempo que hace, ese dulzor extra atrae tambien a ratones y a muchos insectos que se aprovechan de los pajaros y su trabajo. Las aves cazadoras, también disfrutan y vuelan en majestuosos circulos antes de lanzarse a por su presa, hay donde elegir, no es facil ver el campo tan poblado en estas fechas. Podemos ver en las fincas cerradas, enormes encinas plenas de bellotas caidas por todos los lados y a laboriosas ardillas preparando su duro invierno. Si paramos el coche y salimos a escuchar, podemos oir su trabajo y sus llamadas. Se hace raro, tanto ajetreo en estas fechas, aún en el cielo se ven bandadas de aves en formacion de V emigrando al sur, pero sin prisas, no hace frio y hay comida de sobras en el camino. Pasan coloridos ciclistas, en filas perfectas, esquivando charcos y barrizales, y soltando con dificultad la mano para saludar a su paso. tambien ellos vienen a la fiesta, no es igual pedalear con el frio que con un sol agradecido. Son silenciosos y alegres, algo desconjuntados y con pintas de ejercito de panchovilla, pero muy voluntariosos. No solo ellos, en todas las fiestas hay alguien que cuando llega se va el buen rollito, y en este caso les ha tocado a los cazadores. Son parte de la fiesta, y absolutamente necesarios, a la par que amantes de la naturaleza en su mayoría, pero aún dejando los vehículso en los aparcamientos, su paso no deja indiferente a nadie, a las aves porque son su objetivo y ellas lo saben, huyendo a las cunetas de carreteras para no ser fusiladas, a los conejos por igual motivos, y a todos porque nunca es agradable encontrate a alguien con un arma cargado, por mucho derecho que tenga, no es agradable. Igual eso dicen ellos de nosotros por pasar alli cerca. Pero ellos tambien son parte de esa fiesta, ellos ponen los cohetes en tan fastuosa jornada. Hoy el campo esta de fiesta, aún recogimos piñas, bellotas y alguna despistada castaña pilonga, con forma de adorno navideño, y que guardamos como el mayor tesoro y el mejor regalo de la fiesta. Nostros tambien contribuimos como buenos invitados y dejamos algunos montones de pan esmigado que rápidamente es pasto de los voraces invitados, ¡ que locura de fiesta!. En todas las fiestas los niños dan alegria, y en esta tambien, mucha alegría, se les ve felices y disfrutando de la fiesta, de los adornos, de los montones de hojas, de los frutos secos, de los muchos animales que por allí desfilan. Ahora se une a la banda de la música, un trompetista a bordo de un quad, no toca bien, y espanta a todos los bailarines, humanos y animales, hasta los perros de los cazadores huyen despavoridos ante su desafinda música. David ya les conoce y no le gusta esa música, no hace mucho por integrarse en la banda, antes mas parece querer desaparecer deprisa. Continuamos nuestro paseo por la fiesta, recorriendo paramos y vaguadas, sientiendo el aire y la humedad, disfrutando de un día de fiesta. Nubes negras al fondo traen la bebida, lo han hecho durante la noche y parece que vienen a rellenar rios y charcas, así que prudentemente y saciados de tanta belleza y tanta luz, decidimos retirarnos saboreando cada rato, cada curva, cada camino hasta salir a la negra cinta que marca el fin de la zona de fiesta. Parece que llega frio y lluvia, y ya pisamos hace alguna semana algo de nieve, así que igual esta era la fiesta de despedida hasta la de primavera. Tenemos invitación y allí estaremos, ¡sin falta!.
Kifaru hisTTorias en el camino fiestero mayor.
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