12 uvas frescas y medio millon fermentadas. - 12:44 PM, 30/12/2008 |
Así han sido las Nocheviejas de mi juventud y segunda juventud. Primero antes de cenar, un poco de cava por aqui, otro poquito por allá, luego una copichuela de vino, luego 12 uvas previamente seleccionadas, o robadas y dadas el cambiazo a los que las habian seleccionado ( yo soy así no puedo hacer nada, es algo superior a mi) y quitado las semillitas ahoga borricos ( los borricos tenemos especial cuidado con ello). Y una vez acabado de tragar ese mejunje pastoso que se nos queda en la boca despues de la sexta campanada, y entre besos churripitosos de uva, abrazos emocionados y esperanzados en el nuevo año, comienza la "otra" nochevieja. Primero esta costumbre que no acabo de entender, de arrasar con toda la ciudad y alrededores a base de petardos, cohetes, voladoras, bengalas, serpentinas, etc, etc,etc. Si vives en el campo o el pueblo pues vale pero en una ciudad la pintura de los coches se chamusca mucho. No soy muy de polvora ( conservo los dedos de milagro tras una explosion fallida de jovencito de un petardo pequeño), y la verdad ese tramo me asusta un tanto. Además se ha profesionalizado al punto de que hay verdaderos artistas de los fuegos artificales caseros. Luego comienza la devoradora costumbre de acabar con todas las uvas cosechadas y fermentadas, incluso destiladas que nos de tiempo. De joven recuerdo los guateques en cualquier casa o lugar que nos acogiese, pichando musica de the Cure, bailando, bebiendo ( que habrá sido del licor 43, del cointreau, incluso de las mezclas que incluian pippermint y granadina) todo el dia de fiestuqui y toda la noche de fiestuqui. En aquellas epocas incluso se pinchaban agarrados para ver si estaba la cosa de suerte o no. Recuerdo como una de ellas, celebrada en una casa cuartel ( palabrita del niño jesus), nos vinieron a echar a las 5,30 los propios guardias civiles, padres muchos de ellos de la mayoria de los asistentes, que coño todo vale, seguimos la fiesta en la calle, jugando al escondite, y a cafetear ( curioso juego, ya os lo enseñaré), hasta las 9 que el cansancio, el frío y la resaca nos hizo entrar en misa a cuidar nuestro alma y nuestros helados cuerpos ( de verdad de la buena, nos relajamos tanto que incluso de rodillas roncaba alguno). Otras en pub y discotecas, arreglados como para una boda sudando como pollos y haciendo pagar a la barra libre cada centimo invertido. A mi eso no me ponia, la mayoría alli arreglados parecian pendencieros borrachines, las chicas algo mas aparentes pero tambien a aprtir de las cinco perdian esa prestancia y frescura. Cuando tuvimos casa, organizabamos unas fiestas en la bodega de pánico, que locura, amanecia y seguiamos alli jugando bebiendo bailando muy divertido, probando los sorbetes de champan, y los juegos de todo tipo, que se ponian mas serios cuanto mas subia el porcentaje de CH2-OH en sangre ( buscar la formula vagos). Luego en una finca de Oscar, en Renedo de Esgueva, la que mas le gusta contar a mi media naranja, fiesta a tope, baile a reventar ( se volvía a casa por caminos) CH2-OH lo justo, y ya era cerca de la amanecida cuando deciden parar todos a comer un bocadillo, ¡¡¡ pero en que clase de fiesta se para, por comer un bocata de madrugada !!!, claro yo fue parar, comerme el bocata y darme el bajón que aproveché para irme al Patrol a sobar sin decir ni mú. No importa allá que fuerona buscarme a tocar las narices, que si aguafiesta, que si tal, por hacer lo que me pedia el cuerpo. Como dice el primo Rober, el y yo eramos expertos en hacer lo que se llama "el Avión" a los amigos, para evitar estas situaciones cuando estabamos cansados o demasiado CH2-OHados , sin decir ni mu, o aprovechando que ibamos a otro garito, nos dabamos el piro sin avisar a nadie, y les dejabamos alli y nosotros a casita o donde fuese tan agusto. Luego ya con los peques les dejabamos en casa de los abuelos y nos dabamos algunas fiestas muy divertidas, en casa de amigos, o de bar en bar, eso si previo aparcar el coche hasta el siguiente dia. Tambien dejabamos las cosechas tiritando. Yo no soy de beber, algo de hielo quizás, pero uno tiene amigos de alcoholicos homonimos y claro..... En fin, que esta claro que el dia 1 no va dar un salto al vacio como si el que quememos la ciudad, nos bebamos las cosechas y acabemos con las uvas, llega y amanece ya uno sin problemas y jaleos pendientes ( menudas resacas trae el año nuevo), de chavalines no habia quien nos levantase a comer, eso si es que habiamos llegado a casa. Pero por intentarlo que no quede. Esto todo con moderación, la moderación siempre es buena si no te extralimitas con ella. Feliz año nuevo. Kifaru hisTTorias en el camino
|